Por: Diego Muñoz Marroquín

El país esta llegando a unos mínimos de crecimiento preocupantes, la desconfianza del mercado es grave, muy pocos pueden invertir y el que tiene la forma de hacerlo no quiere, el desempleo aumenta dramáticamente, cayeron las ventas y el comercio tiene graves preocupaciones, no hay duda que estamos en “crisis económica”. Si esto lo analizamos solamente para el Huila resulta peor, pues la caída de la industria petrolera ha dejado un panorama desolador, Ingenieros de Petróleos hoy sin empleo y ocupándose por lo que les den, incluso en áreas que no son de su competencia, el boom inmobiliario de apenas unos años ahora por el piso, con inmuebles desocupados y asumiendo altos costos de mantenimiento sin recibir ninguna renta, bares y restaurantes desocupados y sus propietarios quebrados incumpliendo obligaciones.

Sí a lo anterior le sumamos la crisis institucional pues tenemos un panorama desolador, como el dicho “apague y vámonos”, siendo así, ¿que podemos hacer? ¿Hasta cuando viviremos en crisis? ¿como reactivamos la economía? No soy economista, pero toda mi vida profesional he asesorado y conozco a profundidad el mundo empresarial, en una cuartilla me queda imposible plantear soluciones al respecto, pero si quiero dejar presente, al menos, mi propia experiencia.

Mi oficina de abogados inicio en plena crisis del año 1998, la situación era igual o peor a la de ahora, personalmente no tenía ningún recurso porque los ahorros se habían gastado esperando que me pagaran el esfuerzo de 3 años de trabajo, dinero que nunca llegó. La desconfianza inversionista era total y yo nuevo en mi actividad empresarial, veníamos del gobierno de Samper que había sido desastroso para la economía y la institucionalidad. No obstante, en ese año llego Pastrana y su foto con “Tiro fijo” que nos hizo pensar en una posible paz, se empezó a fomentar la apertura de mercados al exterior, que llego a tal punto, que un paisa que todavía no podía atender bien siquiera el mercado de Medellín ya quería vender en New York y en Europa.

Parte de nuestro éxito como oficina de abogados fue identificar claramente el mercado y sus necesidades y tener un producto innovador, nos enfocamos inicialmente en la Propiedad Intelectual (servicio que muy pocos colegas manejaban) y acompañamos a las empresas, que, como nosotros, querían comerse el mundo, y, en un corto tiempo, nos convertimos en la oficina que más marcas registraba para empresarios colombianos en el exterior.

Las épocas de crisis son las mejores para crear empresas, son el momento en que hay mayores posibilidades de triunfar y salir adelante, a eso los invito mis queridos paisanos a que miremos esas oportunidades que están ahí, al alcance de todos, esperando que alguien las materialice y las convierta en riqueza, de la que tenemos mucho en el Huila y que ahora, que hay una relativa paz, podemos aprovechar al máximo. Se puede.

Publicado en el diario La Nación el 10 de agosto de 2017:
Hasta cuando seguiremos en “crisis”